EVA INOCENTE
El 29 de Mayo el Juez del Colegio de Jueces de Monteros absolvió a Eva de una acusación fiscal de homicidio agravado por el vínculo tras permanecer 3 años criminalizada luego de una emergencia obstétrica ocurrida dentro del Hospital Parajón Ortiz.
La decisión judicial del Dr. Matías Graña también consideró probada la existencia de violencia obstétrica institucional en la atención de la paciente y ordenó que se giren las actuaciones a la Fiscalía para que investigue la violación del secreto profesional.
Eva tenía 18 años cuando el 7 de noviembre del 2023 ingresó a la guardia de un Hospital Público de Tucumán con dolor de estómago cerca de las 17 hs. La atendió un médico, 1 hora y media después, durante 4 minutos y le diagnosticó lumbalgia. Le prescribió un tratamiento analgésico a través de un suero y quedó internada en observación. A las 19 hs pidió permiso a la enfermera para ir al baño y tuvo un parto precipitado sin asistencia. Nadie fue a verla. Pasó el tiempo, cambió la guardia y entraron otras enfermeras que también se olvidaron de ella. Cuando Eva pudo salir del baño, ayudada por una amiga, ya era tarde. Primero se convirtió en sospechosa de aborto y después en acusada de homicidio. La derivaron a la Maternidad desgarrada y con custodia policial horas después.
A fines del 2024, el Juez Marcos Núñez Campero decidió elevar a juicio oral esta causa, desestimando la solicitud de sobreseimiento que argumentó que una emergencia obstétrica no es un delito. Un Tribunal de Impugnación compuesto sólo por varones y la Corte Suprema de Justicia de Tucumán, con 3 votos masculinos también, decidieron que el debate oral debía llevarse a cabo pese a que la Defensa Técnica de Eva evidenció deficiencias graves en la prueba técnica de autopsia y la violación del secreto profesional que invaldaría la investigación penal desde su inicio.
Actualmente, la Fiscalía, representada por el Auxiliar Fiscal César Larry, con delegación de funciones del Fiscal Gerardo Salas, solicita una pena de ocho años de prisión. Sin embargo, su Defensa Técnica, ejercida por Soledad Deza, Agustin Sabaté y Malena Gato, pidió la absolución de Eva y planteó que la voluntad de Eva no tuvo que ver con su parto en avalancha que se dio, sin asistencia, mientras cursaba una internación dentro del del Hospital.
La Defensa también sostuvo que la investigación preliminar tuvo un sesgo de género al no abrir hipótesis de investigación alternativas a la culpabilidad de la paciente, sin respetar las garantías constitucionales del debido proceso, entre otras, la de la confidencialidad. La denuncia policial de Eva fue dispuesta por el Jefe de Guardia, la Partera y avalada por la Directora del Hospital.
También se discutió en el debate oral la validez de la autopsia que afirma un nacimiento con vida, realizada por el Perito de la Fiscalía, por carecer de conclusiones científicas y la sentencia valorò extensamente este punto considerando que el Informe Pericial fue incompleto, carente de fundamentos cientìficos y sin estudios complementarios de la dosimacias.
En el juicio oral también se puso en debate la presencia policial dentro de los Hospitales y se señaló que la interacción de personal de salud con las usuarias es una forma de violar la intimidad.
La historia de Eva llega a esta instancia porque la triada de poderes biomédicos, judicial y policial acusa a Eva de ocultar un embarazo que diez profesionales de la salud de un Hospital no pudieron tampoco detectar.
El caso fue puesto en relación con otros casos de criminalización de emergencias obstétricas, como el de Belén en Tucumán y el de Manuela en El Salvador, que años después derivó en una condena internacional al Estado salvadoreño por investigaciones atravesadas por estereotipos de género.
En este contexto, el juicio reeditó una discusión de feminista de fondo:
La injusticia reproductiva que sufren las pacientes pobres que llegan al sistema de salud buscando ayuda y terminan con un proceso penal.
Ni una presa más por emergencia obstétrica en nuestro territorio.
Descarga la el Fallo completo acá: SENTENCIA EVA