Defendemos todas las vidas:Infancias INSTITUCIONALIZADAS
La historia del Instituto Santa María Goretti es, desde hace años, una herida abierta en Tucumán. El 29 de septiembre del 2020 recibimos una denuncia telefónica que advertía múltiples irregularidades dentro del hogar donde viven niñas y adolescentes bajo responsabilidad del Estado. Esa llamada activó la primera pregunta: ¿estaban siendo tratadas según los estándares de derechos humanos que exige su situación de extrema vulnerabilidad? Para responderla, solicitamos información pública al Ministerio de Desarrollo Social. Nunca obtuvimos una respuesta.
La ausencia de contestación nos obligó a iniciar un amparo, Expte N° 504/20, que terminó con una sanción de astreintes para el entonces ministro Gabriel Yedlin y que luego recayó sobre su sucesora, Lorena Málaga.
En marzo de 2021 informamos la situación a la Defensora de la Niñez de la Nación, insistiendo en la necesidad de intervenir para garantizar condiciones de vida dignas en un hogar donde las adolescentes denunciaban represión policial, encierros en espacios como “La Casita”, falta de equipos técnicos y ausencia total de capacitación con perspectiva de género.
El cuadro parecía inamovible hasta 2022, cuando la directora Verónica Cholffo autorizó mediante la Resolución 119/417 la realización de un Taller Literario coordinado por jóvenes de nuestra Fundación. Cada sábado transformamos dos horas en un refugio: música, palabras, risas, memorias feministas que ayudaban a procesar miedos, dolores y violencias. Allí construimos ciudadanía en las chicas que crecían entre desigualdades marcadas por la pobreza, la edad y la falta de cuidados parentales.
Ese espacio afectivo y político no tardó en dar frutos. Las adolescentes participaron como autoras de un cuento del libro Bitácora de una travesía multicolor Vol. II, declarado de interés ministerial mediante la Resolución N° 0560/5 (SE) Exp. 00794/230-C-23, y estuvieron presentes en su presentación en el Julio Cultural de la UNT.También fueron parte del torneo “Derechos en juego: un partido por la ESI” y, en varias ocasiones, trasladamos el taller a la Fundación para garantizarles un entorno seguro.
Pero la convivencia semanal también dejó ver lo que nadie quería reconocer: derechos vulnerados de manera sistemática. Durante 2022 y 2023 registramos situaciones que contradecían la Ley 26.061 y la Convención sobre los Derechos del Niño. En septiembre de 2023 presentamos una denuncia formal detallando cada una de esas violaciones, desde el desconocimiento de la Ley de Identidad de Género hasta la ausencia total de dispositivos adecuados de salud mental. Nadie respondió. Nadie ofreció una audiencia. Las adolescencias institucionalizadas volvieron a quedar fuera de la agenda política.
En enero de 2025 expusimos la situación ante el Comité Nacional para la Prevención de la Tortura, pidiendo apoyo para modificar un sistema que mostraba signos claros de abandono estatal. Cuatro meses después, el 18 de mayo, ocurrió lo que veníamos advirtiendo:
R. A. G., un adolescente trans se quitó la vida dentro del Goretti con un arma perteneciente a una cabo policial que custodiaba el lugar.
Nos constituimos como querellantes en la investigacion caratulada “G.R.A S/ muerte dudosa n* s-039410/2025” tramitada en la fiscalia de homicidios 2 a cargo del fiscal Sale y denunciamos el incumplimiento de deberes de cuidados de las niñas.
El viernes 12 de diciembre el Juez Guillermo di Lella discrepó con la fiscalia en el archivo de la causa y coincidio con la Fundacion MxM en la necesidad de que el poder ejecutivo y todos los actores estrategicos elaboren un protocolo de buenas practicas para preservar las infancias y adolescencias institucionalizadas.
La historia no concluye aquí. Seguiremos acompañando, exigiendo y protegiendo a cada niña y adolescente para que la violencia deje de ser parte de su destino. Todo lo que ocurrió en el Goretti demuestra que cuando el Estado falla, las vidas se ponen en riesgo. Y nosotras no estamos dispuestas a abandonar ninguna.